6 oct. 2012

Capitulo 21


Rojo carmesí
— No me hagas esto —rogó Vanesa con lágrimas en los ojos—. Por favor.
— Oh, por Dios —los primeros diez ruegos le había causado gracia, pero ya empezaba a irritarse—. Haber, Nes... No voy a llevarte a la jaula de un león... No. Es mi casa, mis padres y mi padrino. No es nada raro —respiró hondo tranquilizándose—. Sé que estas sensible por el embarazo y que además tienes miedo de lo que puedan decir mis padres, pero yo los conozco y no van a juzgarte ni odiarte ni a abandonarme por esto... Vamos, amor —se acercó a donde ella estaba sentada y la tomó de las manos para depositar un beso en cada una de ellas—. Algún día tengo que presentarte como mi novia y madre de mi bebe. Lo mejor será que sea antes de que nazca, para lo cual no falta mucho.
— ¿Cómo sabes que no voy a crearte problemas con tu familia? —preguntó ella liberando una de sus manos para secarse la lágrimas.
— Porque los conozco, Nes.
— Yo también creía conocer a mis padres y mira como termino —argumentó ella angustiada.
— Ya basta, bonita... Deja de torturarte, mi familia esta ansiosa por conocerte, ¿sí? Yo ya les comenté la situación... No es que caeremos allí y se darán cuenta que estas embarazada... Ellos ya lo saben —se agachó frente a ella y le acarició la mejilla—. ¿Eso te tranquiliza? Bien. Ahora ve a arreglar tu lindo rostro, que lo que no tolerara mamá es que lleguemos tarde al almuerzo.
Vanesa asintió, se levantó de la silla y fue al baño a retocarse el maquillaje. Habían planeado esto juntos, pero justo antes de salir a ella le había agarrado pánico. No recordaba a los padres de Kevin más que de vista y no sabía cómo podía llegar a reaccionar.
Tenía que dejarse de llorisquear, se dijo irritada frente al espejo. No podía ser que siguiera causándoles problemas Kevin. Como un mantra se repitió que si él creía que todo iba ir bien, también ella se lo creería. Infundada de ese nuevo valor, esbozó una sonrisa y salió al encuentro de su novio.
***
— ¿Viste? No fue tan mal o ¿si? —preguntó Kevin serio mientras se dejaba caer en la cama de costado apoyándose en su codo, para quedar de cara a Vanesa. Aún tenía el cabello mojado por la ducha que se había dado al volver del almuerzo con sus padres y solo iba vestido con un pantalón corto de mezclilla.
— Tonto —Nes levantó un poco la cabeza de la almohada y lo golpeó suavemente en el pecho desnudo. Se acercó a él suspirando—. Tu familia es un encanto. Me siento tan cómoda con ellos.
— Te dije que no te morderían... —le sonrió de forma deslumbrante y después alzó una de sus cejas— Aunque creo que mi mamá pretende atarte a ella para ir a comprarle cosas al bebé.
Vanesa sonrió también y se pegó al cuerpo de Kevin mimosa. Kevin bajó la vista a su novia, que lo miraba con los ojos verdes brillando. Alargó su brazo libre y le acarició el redondeado vientre, mientras que acercaba su rostro al de ella para besarla.
Le rozó los labios con dulzura, cargada en el fondo de esa necesidad suya de hombre de tenerla entre sus brazos y de tocar la piel de ella contra la suya. Con movimientos pausados, prolongó el beso moviendo su boca con conciencia de que se alejaba de la de ella para mordisquearle el cuello.
Nes corrió su rostro para dejar expuesta mejor su garganta y, con manos tímidas, le acarició el pecho. Ella dejó escapar un gemido entrecortado, cuando él se colocó sobre ella sin aplastarla y la beso con urgencia. Kevin sintió como ella temblaba entre sus brazos. Estaba dispuesto a relajarla, por lo que le tasó la mejilla con una de sus manos y la miró a los ojos. Ella parpadeó tratando de dejarse llevar por esos ojos de cielo.
Kevin le posó un beso en la frente, otro en los labios y, sin quitarle la vista de encima, siguió bajando a su escote. Nes echó la cabeza hacia atrás y acarició la espalda de él, con el deseo brotando de su cuerpo.
Cuidadosamente y sin apresurarse, uno a uno, Kevin fue desabrochando los botones de la blusa de Vanesa, para acceder a donde la ropa no lo dejaba. Dedicó un beso a cada nueva porción de la piel de ella que descubría. Nes, que tenía la piel sensible por el embarazo, percibía a su cuerpo complacido con las atenciones que, las manos y la boca de él, le prodigaban. Conteniendo sus gemidos con dificultad, Nes quitó las manos de la espalda de él para rodearle el cuello y enredar sus dedos con los bucles rubios de este.
De repente, Kevin se detuvo en seco y se irguió un poco privándola de su placentero calor. Nes, temiendo haber hecho algo mal, retiró sus manos de donde estaban con rapidez.
— ¿Qué es esto? —Kevin presionó la piel de Nes justo sobre el nacimiento de uno de sus senos y ella lanzó un quejido ahogado al sentir una punzada de dolor.
Cerró los ojos escondiendo su mirada de la de su novio. Por dentro el deseó que sentía hasta hacia segundo se había ido y en su lugar había un nudo que se formaba en su estomago.
— Nes, ¿Cómo te hiciste esto? —preguntó Kevin que seguía mirando desconcertado aquella marca en la blanca piel de su Caperucita.
Ella no contestó. Seguía con los ojos cerrados. Él trago fuerte y, llevado por una intuición, le terminó de abrir la blusa, para descubrir horrorizado que había otro de esos botones morados en la cima del vientre abultado y otro más a un costado cerca de su cintura.
— ¿Te caíste? —indagó aún sabiendo que los moretones eran demasiado irregulares para ser producto de una caída.
Esperó unos segundos y cuando vio que no obtenía respuesta, salió de encima de ella sentándose a un lado en la cama. Vanesa, con trémulos movimientos, se volvió a cubrir el cuerpo cerrando la blusa. Kevin la observaba por el rabillo del ojo con la mandíbula apretada.
— Carajo, Vanesa —dejo escapar el improperio con rabia—, ¿me vas a decir como mierda te hiciste eso o dejaras que yo lo adiviné? —Nes, que estaba aguantando el llanto gracias a esquivarle la mirada, largó un sollozo cuando él se volteó para enfrentarla— Somos una pareja ¿no? Entonces se sincera conmigo. ¿Él volvió a tocarte? —al decir eso se puso de pie y apretó los puños a los lados— Por el amor de Dios, contesta. ¿Fue él quien te dejo esas marcas?
— Si —la afirmación surgió de sus labios seguida del llanto. Agachó la cabeza justo para no ver la reacción de Kevin, pero eso no impidió que la escuchara. Un gruñido bajo y gutural surgió del pecho de él. Ella se acurrucó en la cama, presa del miedo. No a Kevin, sino a lo que él pudiera pensar de ella.
— Sucedió ayer ¿no? —Kevin intentó calmarse sin mucho éxito— Por eso te encontré así en la ducha.
Por toda afirmación el cuerpo de Vanesa se encogió aun más.
— ¿Cómo?
— Él...él me encontró cuando volvía de la farmacia. Me amenazó con dañar al bebé y me obligó a subir a su auto —a Nes por poco no le salía la voz y le temblaba tanto que Kevin tuvo que hacer un esfuerzo para entenderle— y ahí volvió a violarme.
Kevin se llevó ambas manos a la cabeza, sin tener una idea de que hacer con toda esa información.
— ¡Mierda, Nes! ¿Por qué no me lo dijiste? —gruñó de impotencia.
— Yo...me sentía tan avergonzada.
— Por Dios, Vanesa, no es tu culpa —a pesar que intentaba calmarla, su voz salía como un grito—. Deberías haberme dado su nombre, yo lo habría matado —caminó por la cocina irradiando furia hacia todos lados—. Puta...puta madre. Deberías habérmelo dicho...
Vanesa dejó de escucharlo cuando una dolor agudo le recorrió las entrañas de arriba a abajo y sintió como algo líquido le corría entre las piernas. Por una inercia, llevó una de sus manos a donde estaba el líquido y lanzó un grito, que logró frenar la caminata de Kevin, cuando la levantó cubierta de rojo.
— ¡Oh, Dios mío! —chilló y miró a su novio desesperada— Dios mío, Kevin, estoy sangrando...

3 comentarios:

  1. Wow!, k capitulazo!, empieza con los dos intimidando (cosa k ya va tocando x k nunca se acostaron y eso k son novios y viven juntos) y luego él descubre lo de la nueva violación... y termina en una situación super tensa... perderá al bebé?, nacerá prematuro y sobrevivirá?, todo kedará en un susto?

    Espero k publike pronto para salir d dudas, jajaja

    Saludos y bs wapa, y asias x el aviso!

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  2. Ay Dios míoooo. ¿Qué pasará con el bebé? Pobre Nes no tiene respiro, una vez que puede comenzar a ser feliz al lado de quien hace de todo por ella y la ama, sucede esto. Aunque la verdadera paz llegará para ella cuando se quite de encima ese Diego del demonio.
    Me gustó el capi como siempre nena, espero el próximo con gran curiosidad por ver que ocurre con Nes y el bebé. Un beso grande, Lou

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  3. Ahhh me encanto el cap!!! Quiero saber que paso!!! ahora me fijo jajaja muy buen capitulo amiga terrible tensión.

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