9 mar. 2012

Capítulo 5


Transición
Kevin caminaba junto a Tony por la calle buscando donde almorzar. Su amigo parloteaba sobre cuánto le molestaban los horarios de la universidad, pero él casi ni le escuchaba. Hacía días que no comía con Tony, pues pasaba por Vanesa al colegio y como hoy ella no tenia clases, aprovechó para quedar con él. Sin embargo, no podía sacar de su cabeza la noticia que ella le había dado. La duda le carcomía y le hacía sentir más que impotente.
Pará acá dijo Kevin cortando a Tony a la mitad de una frase.
¿Qué pasa? frenó en seco y miró a su amigo como si estuviese loco.
Nada, solo que tengo que comprar algo señalo la farmacia que había cruzando la calle Espérame acá.
Se acomodó la mochila y se encaminó hacia allí, sin percibir que su amigo desobedeciéndole iba tras él. Entró y se acercó al mostrador.
¿En qué puedo ayudarle? la empleada le sonrío.
Eh… Kevin dudo un segundo Necesito un test de embarazo suspiró luego de haber soltado aquellas palabras tan comprometedoras.
¿Alguna marca en especial?
No sé. Alguna que de los resultados rápido y que no sea muy difícil de utilizar retorció sus manos, un tic que había adquirido desde aquella madrugada, mientras que la joven iba a buscar el pedido.
Hermano, ¿no me digas que vas a ser padre? Tony le dio un empujón en el hombro riendo.
Te dije que me esperaras afuera espetó con irritación provocada por el miedo.
Vamos, hombre, me picó la curiosidad seguía sonriente y bromista. ¿Cuándo me ibas a dar la buena nueva?
Punto uno, aún no estoy seguro de que lo esté… trago con fuerza sin mirarle a los ojos. Punto dos, es mi problema.
Ok, malhumorado se encogió de hombros sin perder la sonrisa. No pregunto mas, ya vas a venir vos a contármelo todo.
Kevin se mantuvo callado, no creía que eso llegara a pasar de verdad. Esa sonrisita se le borraría más rápido que la velocidad de la luz si supiese que el test era para su hermanita menor. Sacudió la cabeza con pesadumbre y rogó por que jamás se enterase.
***
Se había encerrado en su habitación. Nadie la molestaba, nadie estaba en casa. Tirada en la cama en ropa interior, Nes se miraba el estomago plano con una mezcla de repulsión y pánico. Estiro la temblorosa mano y rozo la parte baja de él. ¿Qué culpa tenía aquella pequeña criaturita que crecía en su vientre de lo que a ella le había pasado? Repuesta: ninguna.
Había llorado, al mirar las dos rayitas rosas formarse una tras la otra en el test que Kevin le había traído hacia algunas horas. Dos rayitas rosas, signo de que era 99.9% seguro que estaba embarazada.
¿Qué haré? le había preguntado a Kevin.
Yo, no lo sé. Lo lamento le había contestado y luego de darle un beso suave en la frente se había ido de su casa.
De seguro esto le había superado y ya no quería ayudarla. Al pensar en eso, había vuelto a llorar, pero ya no. Ahora intentaba pensar racionalmente como llevar todo esto adelante. Porque de una cosa estaba segura lo tendría, no le importaba quien fuera el padre.
Si el tiempo me acompaña, no te abandonare pequeño le susurro con ternura a su vientre y se permitió una leve sonrisa, antes de centrarse en que haría ahora que ya no contaba con la ayuda de Kevin.
Creyó que él era diferente, pero no. Al menor signo de problemas ya se había largado, y no podía culparlo, quien se haría cargo de un hijo que no era suyo y además era fruto de una violación. Ella no lo haría, y no podía pretender que los demás hiciese lo que ella no. Pero a diferencia de Kevin, el bebé si era suyo y a pesar de las circunstancia adversas, ella seguiría de pie.
Se paró frente al espejo de perfil mirando su cuerpo delgado. ¿Qué haría cuando se le notase la barriga? ¿Qué les diría a sus padres? Se puso una camiseta y alejó esas preguntas, dejándolas para más adelante en un intento de no volver a angustiarse.
Paso la semana, de manera tranquila ingeniándosela para pensar en lo bueno de su situación. No le impresiono no ver a Kevin cuando salía del colegio, pues ya se había hecho a la idea de que él no volvería a buscarla.
En el colegio todo iba de maravillas, en el sentido académico, ya que por no pensar en el tema ponía más atención a las clases y sacaba mejores notas. Katy se burlaba sanamente de ella por esto, creyendo que se debía a que se acercaban los ingresos a las universidades, pero Pamela no creía en esa escusa.
Nes…
Mm… Vanesa levanto la vista de su cuaderno de matemáticas.
¿Qué te pasa? Y no me digas que te preocupan el ingreso a la universidad porque no me lo trago, si ni siquiera sabes que vas a estudiar tenía el ceño fruncido, pero luego suavizo su expresión y le regalo una sonrisa Podes confiar en mí. Si te sucede algo, me gustaría estar a tu lado.
Al escucharla una pequeña lágrima se escapo de la comisura del ojo de Nes.
Gracias por tu apoyo le dijo con felicidad. Ahora no puedo contarte lo que me sucede, pero te prometo que en otro momento te pongo al tanto.
Pame se quedó esperando una respuesta más coherente, por lo que Nes apunto hacia delante con la cabeza, donde Katy venia casi corriendo hacia ellas.
Si te entiendo, yo tampoco confiaría en ella la empujo juguetonamente. Te tomo la palabra, Caperuz… y luego con ternura de amiga le beso en la mejilla.
***
Tony, cariño Patricia saludo a su hijo con un beso en la mejilla como lo hacía siempre. ¿Qué haces, Kevin? Hacía rato que no te pasabas por acá a saludar.
Kevin le dedicó una disculpa algo cortada por la vergüenza y luego una carcajada llena de tensión.
¿Se quedan a cenar? preguntó ella de forma maternal, quería a Kevin tanto como a sus propios hijos y siempre disfrutaba de sus visitas que con la edad se habían vuelto cada vez mas esporádicas.
Tony se lo pensó un minuto y luego le lanzo a su amigo una mirada, Kevin asintió sin pesarlo. Sabía que Tony le gustaba comer de su madre y no iba a privárselo, además se moría por ver a Nes. Cobardemente luego de que se confirmase el embarazo había desaparecido para hacerse a la idea en soledad, pero sabía bien que ella creería otra cosa diferente.
Si, mami, nos quedamos Tony rodeó los hombros de su madre con un brazo. Seguro que Kev quiere comida real aunque sea por una noche.
¡Volví! Nes se encaminó a la cocina colgando antes su campera en el perchero.
Cuando las miradas de ella y Kevin se cruzaron, él pudo confirmar que ella estaba dolida. Se prometió arreglar las cosas pronto.

4 comentarios:

  1. Hola.. Me leí todos los capítulos q llevas publicados hasta ahora y me ha encantado!!! Publica mas..!! Porfa Me dejaste con la intriga

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    1. Hola... Que alegría tener nueva seguidora... Me alegra que te alla gustado mi novela y llegas justo para el sieguiente capitulo... en unos minutitos los tendras...Besos.. y gracias por leerme

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  2. ¡que ya lo arregle Kevin! ¡pobrecita Ness, solo en el podia confiar! ¡que bueno que Ness cuidara a su bebito! :)

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  3. Embarazada!, vaya!, al final el hijo d p... además de violarla, la dejó en cinta!.

    Pobre Ness, la chikilla se cree k Kevin pasa de ella... pero x lo k veo, él piensa kitarle esa absurda idea de la cabeza >.< jejeje

    Sigo leyendo k se me ha acumulado trabajo!

    Saludos y besos kerida Lulai, muak!

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